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Terra
La Coctelera

Un momento de felicidad

Respiro,...la calma entra en mi nariz para tomar un barco en los pulmones rumbo a mi corazón. Cierro los ojos y siento como fluye, como el ritmo de mis latidos disminuye mientras suavemente me dejo caer, caigo, caigo pero no caigo, me deslizo, sí, reposo sobre tu pecho y respiro, sigo respirando, lentamente pero constante. Huelo cada minúscula pizca del perfume que adereza tu piel, mezclada con su olor me transportan a un jardin en el que el sol reina radiante en un rojizo horizonte y el agua y la vida brotan sin cesar por todas partes, camino sobre la hierba y su frescor me invade,...vuelvo a ti, levanto la mirada y ahí estás, guardando mi reposo, vigilando que nada me trastorne, me acaricias,...vuelvo a caer, cierro los ojos, te respiro, te siento conmigo, me siento seguro,  me siento vivo, me siento amado,...consigo dormir, duermo, y al despertar, sigues ahí, como siempre había deseado.

Schuman lake

Karen estaba ya lista para salir, llevaba puesto el abrigo y ese conjunto de falda y chaqueta marrón que tanto le gustaba a Ben. Parada en la puerta y con las llaves en la mano esperaba a que Ben terminara de peinarse (era capaz de pasar horas delante del espejo modelando su brillante pelo, se hacía la ralla a un lado y aunque no lo tenía especialmente liso le daba un aire señorial el peinado que cada mañana se hacía), "¿Quieres salir yá? voy a llegar tarde a la oficina!!" gritaba Karen, "qué quieres que haga, no puedo ir más rápido! me ha salido un rizo indomable" respondió Ben, "todos los días te sale algún rizo, asúmelo!" replicaba ella con cierto enfado.

Al salir del baño aún llevaba las zapatillas de casa y los pantalones del pijama, "cómo puede ser tan lento", pensó Karen, que evitó decirlo en alto para no empezar una discusión de buena mañana y con ello retrasar la marcha al trabajo.

Con la corbata a medio hacer, la camisa por fuera y un croissant en la boca finalmente Ben salió al jardín para poner en marcha el viejo Cadilac, le encantaba arrancarlo suavemente y dejar que poco a poco se fuera calentando. Mientras, le daba cortas pisadas al acelerador y acercaba la oreja derecha al salpicadero para escucharle rugir. Cerraba los ojos y lo hacía una y otra vez, sabía con solo escucharlo cuando estaba a punto, no solía tardar mucho pero Karen a veces se desesperaba, ella le adora y aún más por esos pequeños detalles pero por las mañanas las prisas a veces nublaban el cariño. En un momento Karen estaba ya dentro del coche y juntos salen rumbo a la monotonía.

Continuará...

De la calma de la noche al despertar de la mañana

Esta madrugada me he despertado para ir al baño y al volver a la cama no me lo creía, ...estaba sonando el despertador. Pero si parecía que eran las 4:00 a.m., qué horror..., aguanté un rato más en la cama, inmóvil, inmerso en mis sueños y muy relajado, esperando pasar desapercibido para la realidad, como si, aferrándome a la almohada, consiguiera ralentizar el segundero o quizá parar el tiempo. Fue peor después descubrir que todo esfuerzo sería en vano, que no podía escapar, ni esconderme, no había hecho más que retrasar lo inminente, ..., un nuevo día me había atrapado.

Combarro

Este fin de semana estuvimos en Combarro. Este pueblecito cercano a Pontevedra y en el corazón de las rías bajas no pasa desapercibido ante la mirada curiosa del visitante.

Son alrededor de 30 hórreos los que se alzan junto a las casas de piedra de este municipio que, al parecer, es el que aglutina el mayor número de hórreos de toda Galicia. Fue una pasada descubrir este pueblo, y en estas fechas que además acompaña el marisco, pues con la humedad y el poco número de visitantes se sentía entre sus calles un encanto muy particular.

Para comer, cenar y tapear hay varios sitios, pero en nuestra opinión el más auténtico es Pedramar, muy buen trato, muy buen precio y todo estaba riquísimo, sobretodo las navajas.

Además de combarro visitamos varios pueblos de la zona, y también Pontevedra, que aunque no se la mencione mucho tiene un casco histórico muy bonito.

Recomiendo a todos que visitéis las rias bajas (las altas también), y en qué tiempo? en mi opinión va a dar igual, en primavera/verano hace bueno, y en el resto del año hay marisco, así que siempre hay algo por lo que ir.